¿De verdad es una peste el automovil?

Los autos son en verdad una peste? by Michael Smith


Decir que los autos son una peste, es una frase demoledora, no es asi. ¿Significa que todos los autos son una peste?, ¿Que nadie debiera construir o conducir un auto?, ¿Que todas las calles y carreteras debieran demolerse y reemplazarse por ciclovias?

Por supuesto que no. Lo que desagrada, la peste es la dependencia en el autola adoracion al autola tirania del autola violencia del auto. En pocas palabras, el completo enredo patologico (gracias profesor senador Moynihan) en que nosotros los norteamericanos (y los mexicanos urbanos y suburbanos) estamos hoy metidos como resultado del modo unilateral en que desarrollamos nuestra infraestructura para el auto y desechamos sistematicamente todas las demas posibilidades. Podriamos decir que lo desagradable es el envenenamiento casi terminal que padece nuestra sociedad.

En lugar de este inflamante y categorico abuso de los autos en general, ¿porque no decir simplemente eso?

Para la mayoria de los norteamericanos (y mexicanos), no existe (hoy dia) un Cuestionamiento al Auto. Es seguro decir que la sabiduria popular de Mas pavimentacion, mas estacionamiento, mas conducción  aún no es ampliamente cuestionada, ni siquiera hay conciencia  de que pudiera ser cuestionada. Mas aun en el plano cultural, el auto aun es el fetiche por excelencia, el emblema totalmente falso de liberacion personal, como se entiende ese concepto – sistematicamente retorcido y desposeido de su significado real – en nuestra cultura del consumo. El auto no es una pesadilla por naturaleza; se a convertido en pesadilla en virtud a su hegemonia, tanto en el ambiente fisico como en nuestro universo emocional.

La idea del nombre de este sitio “Los autos apestan” es para llamar la atencion sobre los cuernos, las pezuñas y la cortante cola de la opresiva carga del auto; para dejar constancia, aun si no podemos hacer ver a estos apendices diabolicos, que aquellos de nosotros que si los vemos; sembremos la semilla de la duda de que el auto, como hoy lo conocemos, pueda ser considerado una fuerza benevola.

Nos enfrentamos aqui a ideas y actitudes fuertemente arraigadas, reforzadas por todo el aparato de la industria de la persuacion. Siquiera para aparecer en la pantalla del radar cultural, en las circunstancias actuales, requiere de nosotros hacer algo extremo, alarmante.

Mas alarmante, que simplememte decir que los autos apestan y son desagradables. Y sin embargo … Recordamos esperanzados, la historia del Emperador desnudo. La cauda de consejeros, nobles y damas de la corte, los ciudadanos principales y por supuesto el Emperador, estaban todos convencidos de que las nuevas ropas eran bellas y eran reales.  Sin embargo, solamente se necesito una voz honesta que llamara la atencion, con sinceridad transparente a la desagradable desnudez del Emperador para que toda la maquinaria de engaño colectivo se parara en seco.

Esta nota de simple, escueta y clara sinceridad es la que intentamos dejar aqui. El envenenamiento por auto ha enfermado a quien escribe estas palabras y a los demas colaboradores de estas paginas, los ha enfermado de autos. Estamos cansados de oir sus bocinas y sus motores revolucionados como expresion de personalidad; estamos cansados de evitarlos, enfermos de muerte por lo que han hecho con nuestros campos y nuestras ciudades por igual; hartos de la horrible matanza que provocan en nuestra sociedad año con año y cansados de la calmada ecuanimidad con la que esa matanza es aceptada. Estamos enfermos de lo que han hecho con nuestras instituciones sociales y nuestro sentido de lugar y estamos hartos de la insensata veneracion que reciben estos Molocs, estos monstruos endiablados. En pocas palabras pensamos que los autos APESTAN, son desagradables

Quizas si fueran la decima parte en cantidad con la decima parte de potencia y velocidad y que nadie tuviera que poseer uno, nuestro sentir podria ser diferente.

Busquemoslo

Ensayo publicado en la pagina “Cars Suck!”, publicado en el sitio http://www.rightofway.org, un grupo activista que promueve y lucha por la restauracion de la soberania del peaton-ciclista sobre las calles de Nueva York. Traduccion Archibaldo Hope

Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, formada con objeto de preservar la colonia habitacional unifamiliar preponderantemente, con calles de trafico calmado, seguras para la bici, parques, banquetas adecuadas para ir caminando a centros de barrio con comercios y servicios y oficinas solo en áreas designadas.
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