La Importante diferencia entre Espacio Publico y un Bien Comun

vía The Important Difference Between a Public Space and a \’Common\’ – Kaid Benfield – The Atlantic Cities.

The Important Difference Between a Public Space and a 'Common'

Kaid Benfield

Image Kaid BenfieldKaid Benfield

Mi vecindario tiene un espacio o bien “comun”. Tambien el tuyo. Los bienes comunes comprenden aquellos recursos, explícitamente y a veces implícitamente, compartidos en los que la comunidad como un todo tiene un interés. Como minimo, estos bienes comunes incluyen las calles de la comunidad, las banquetas, y las instalaciones publicas, y yo añadiria entre otras cosas, las vistas y paisajes importantes, el caracter arquitectonico y los recursos medio ambientales. El mas famoso parque en Massachusetts se llama El ‘Common Green de Boston’

Estos lugares de interés compartido son de vital importancia para el medio ambiente urbano y deben ser nutridos, protegidos y, en muchos casos, mejorados. De hecho, yo diría que los comunes es lo que da a una comunidad su identidad, y lo que nos une.

En el mundo del medio ambiente, los “comunes” en general se refiere a las cosas tangibles en el mundo natural en las que todos nosotros – no sólo los privados – pueden tener un interés. A gran escala, esto puede incluir los “bienes comunes globales”, una frase introducida por primera vez por mi colega Jacob Scherr: por ejemplo, los océanos y sus ecosistemas; los casquetes polares; la atmósfera; especies amenazadas y ecosistemas de tierra y ribereños significativos internacionalmente . La gobernanza sobre los bienes comunes es establecida generalmente, si acaso se hace, a través de tratados y convenciones internacionales, tales como la CITES, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies en peligro de extinción. (La aplicación de acuerdos internacionales es a menudo problemática.)

En el plano interno, los bienes ambientales comunes pueden incluir cuerpos de agua y ecosistemas relacionados, tales como los Grandes Lagos o la bahía Chesapeake; tierras públicas como los parques nacionales o, más localmente, parques, estatales y municipales; el aire que respiramos. La contaminación es también una forma de bien comun ambiental, aunque negativo.
Estos intereses son gobernados por nuestro complejo sistema de leyes locales, estatales y federales. Nótese que, de manera crítica, un recurso no tiene por qué ser de propiedad pública para formar parte de los bienes comunes: todos tenemos un interés en la producción sostenida de bosques bien gestionados y la agricultura, por ejemplo, a pesar de que una gran parte de las tierras forestales y tierras de cultivo pueden ser de propiedad privada.

De hecho, el campo de la defensa del medio ambiente, en su infancia en los viejos tiempos, cuando asistía a la escuela de leyes, surgió para proteger los bienes comunes ambientales en situaciones donde el gobierno era incapaz o no estába dispuesto a hacerlo. Fue, y sigue siendo, una respuesta directa a la “tragedia de los comunes”, en la que intereses de individuos, si se dejan sin control, agotarán o dañarán los recursos de los que depende el público en general.


Los Comune Urbanos

Relato este fragmento de filosofía ambiental, porque no creo que los comunes se limiten a recursos que se encuentran en el mundo natural. Como he estado escribiendo en ‘posts’ anteriores, creo que hay un tipo de ecologia y que se relaciona con los asentamientos humanos, nuestro “hábitat de gente,” en formas que son distintas, si bien a menudo análogas a la ecología del hábitat natural. El habitat de la gente, por ejemplo, fundamentalmente  incluye el entorno construido. Y donde la ecología del hábitat natural concierne primeramente a la salud de los ecosistemas, y a la ecología del habitat de la gente le concierne primeramente la salud de las comunidades humanas.
Barcelona. Photo by Kaid Benfield

Por definición, los comunes del habitat de la gente se encuentran mayormente en las zonas urbanas – ciudades, pueblos y suburbios – donde alrededor de la mitad del mundo y más de cuatro quintas partes de los estadounidenses residen. Su manifestación más visible esta en nuestros espacios públicos compartidos: calles, plazas y parques, bibliotecas, escuelas, cursos de agua, transporte público, mercados públicos, juzgados, y así sucesivamente. Sin duda incluiria algunos sitios de propiedad y gestión privada de importancia pública, tales como lugares de culto, museos privados, instalaciones deportivas y culturales, y campus universitarios abiertos al público.

Barcelona (c2013 FK Benfield)

Uno de los casos seminales en la legislación ambiental de EUA surgió debido a un esfuerzo de base para proteger los comunes urbanos. En Citizens to Protect Overton Park v. Volpe(1971) , la Corte Suprema de Estados Unidos revocó un intento por parte del Departamento Federal de Transporte para construir una carretera de un estado a otro a través de un parque público en Memphis. En una decisión escrita por el juez Thurgood Marshall, el tribunal revocó opiniones de los tribunales inferiores y se encontró que el DOT no había demostrado que no había alternativas “viables y prudentes” para enrutar la carretera a través de un parque público, tal como lo requiere la ley.

Aunque urbanistas seguramente lo lamentan , en muchos suburbios americanos más nuevos, los centros comerciales regionales se han convertido en una especie de cuasi-comunes simplemente porque hay tan pocos otros lugares para ir y pasar el rato. Cada vez más, estos importantes sitios de venta al por menor suburbanos se están convirtiendo en un tipo negativo de bienes comunes ambientales, convirtiéndose en decadencia de la comunidad cuando los minoristas los abandonan, al irse a la quiebra or desplazarse a pasturas mas verdes. (La buena noticia es que entoces se convierten en espacios de oportunidad para mejoras si la economía es lo suficientemente fuerte como para soportar remodelación.)

Algunos lugares en los comunes urbanos se elevan a tal importancia que son reconocidos como parte de los bienes comunes globales, en la forma de designación como Patrimonio Cultural de la UNESCO. En los EE.UU., estos incluyen (además de las áreas naturales como el Gran Cañón) tales sitios urbanos o proto-urbanos como Independence Hall de Filadelfia, el jardín principal de la Universidad de Virginia en Charlottesville, la Estatua de la Libertad y el pueblo de Taos . Es una lista que merece, pero también pequeña y un tanto arbitraria. (Entre innumerables candidatos adicionales, por qué no los monumentos vinculados y el National Mall de Washington? Central Park en Nueva York? El Gateway Arch en Saint Louis? Gran parte de Nueva Orleans? Las misiones españolas de California?). El resto del mundo lo hace mejor. A nivel internacional, existen 981 sitios del patrimonio mundial, que incluyan los espacios urbanos preciados como la Ópera de Sydney; la magnífica Grand ‘Place de Bruselas; los centros históricos de Praga y Viena; la hermosa ciudad portuaria de Lunenburg en Nueva Escocia; la ciudad vieja de Lamu, en Kenia.

Le Grand Place, Brussels. Photo courtesy of Flickr user Tom Cuppens.

la Grand' Place, Brussels (by: Tom Cuppen, creative commons)

Mientras que los EE.UU. tiene muchos, muchos lugares de ciudades de importancia cultural , los estadounidenses han sido en general reacios en buscar el reconocimiento de la UNESCO para nuestros sitios debido a nuestra fuerte tradición de derechos de propiedad privada y la desconfianza en las instituciones internacionales. Es una pena, en mi opinión. Pero también creo que, en nuestro país, nuestras aspiraciones se han enfocado mucho más en el ámbito privado que en el público: el “sueño americano” es fundamentalmente más acerca de cómo mejorar las oportunidades y bienestar individuales que la mejora de nuestros recursos colectivos.

No tengo ninguna investigación que apoye esta tesis, pero, cuando se viaja, tengo la sensación de que a menudo hay una mayor inversión, en todos sentidos de la palabra, en los espacios públicos urbanos en otros lugares que en los EE.UU.. Voy a poner nuestros parques nacionales en contra de los espacios naturales de cualquier otro país; se les llama con justicia nuestras “joyas de la corona”. Pero tenemos pocos espacios públicos urbanos que pueden estar a la par, por ejemplo, de la inmensa elegancia y carácter de una plaza pública, como la Grand Place de Bruselas o de un gran bulevar, como el Paseo de Gracia de Barcelona. De hecho, muchos de nuestros espacios urbanos han sufrido de infravaloración y grave negligencia :la desinversion y deterioro de nuestros grandes centros de ciudad  comenzando en la década de 1950 y que hasta ahora comienza a revertirse, fue una desgracia rara vez duplicada en otros lugares.

Sostenibilidad y los Robustos Comunes Urbanos

Esto tiene que cambiar. Para alcanzar algo que se acerque a la sostenibilidad en nuestras comunidades, debemos reducir el consumo y la contaminación agregada, que significa primero reducir el consumo y la contaminación per capita. Las ciudades nos ayudan a logra estoal acortar las distancias de viaje, y reducir el consumo de suelo por persona y la degradacion de cuencas higrologicas, y haciendo más fácil el compartir recursos. Esto significa que debemos dejar de expandirnos hacia afuera y hacer un mejor uso de nuestros lugares desarrollados existentes, especialmente reinvirtiendo en vecindarios más viejos _ y aprovechando las oportunidades para mejorar y acabar con la expansión , hacer de los aislados suburbios más nuevos lugares mas caminables. En muchos lugares, esto puede significar vivir, trabajar y comprar en un patrón más caminable mas proximo, que el que existe ahora.

Un resultado es que nuestros espacios públicos y compartidos – nuestros Comunes – urbanos serán cada vez más importantes. En pocas palabras, vivir más juntos no funcionará – no conducirá a una mayor calidad de vida – sin un dominio público sólido y saludable. Por ejemplo, los jardines traseros más pequeños no serán aceptables para muchos estadounidenses a menos que aumentemos el acceso a espacios verdes públicos de alta calidad dentro de nuestros vecindarios; caminar como un modo de transporte no sera más popular a menos que mejorar la calidad de nuestro paisaje urbano.

Neighborhood park, Chevy Chase, Maryland. Photo by Kaid Benfield

neighborhood park, Chevy Chase, MD (c2013 FK Benfield)/

Afortunadamente, las oportunidades para mejorar nuestros espacios públicos abundan debido a los comunes urbanos son inherentemente evolutivos en su naturaleza. Si prestamos atención, y estámos dispuestos a dedicar algunos recursos y esfuerzo, podemos usar este proceso evolutivo para mejorar los comunes urbanos en lugar de permitir que se deterioren. El Project for Public Spaces describe el proceso de atender continuadamente a la esfera pública:

Por naturaleza los buenos espacios publicos que respondan a las necesidades, las opiniones y los cambios en proceso de la comunidad requieren de atencion. Las amenidades se desgastan, necesitan cambio y otras cosas suceden en un entorno urbano. Siendo abiertos a la necesidad de cambio y tenienendo la flexibilidad de gestion para llevar a cabo el cambio es lo que construye grandes espacios publicos y grandes ciudades y pueblos

Por naturaleza los buenos espacios públicos que respondan a las necesidades, las opiniones y a los cambios en curso de la comunidad requieren atención. Las amenidades se desgastan, las necesidades cambian y otras cosas suceden en un entorno urbano. Estar abierto a la necesidad de cambio y tener la flexibilidad de gestión para hacer ese cambio es lo que construye grandes espacios públicos y grandes ciudades y pueblos.

De hecho, es. Pero podemos hacerlo: las ciudades están de vuelta y también el orgullo cívico. Esto está creando un momento de gran oportunidad para nutrir y mejorar nuestro espacio público de maneras que no he visto antes en mi vida. Mira la fabulosa resurreccion de Washington Park en Cincinnati Washington Park en Cincinnati o al inmenso éxito del Paseo del Río de San Antonio. Mira la creciente popularidad de los recursos publicamente compartidos tales como jardines comunitarios y los sistemas de coches  y bicis compartidas

Ve el renacimiento de vecindarios largamente olvidados en una ciudad tras otra.
Este es el momento. Vamos a aprovecharlo.

 

This post originally appeared on the NRDC’s Switchboard blog, an Atlantic partner site.

Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, formada con objeto de preservar la colonia habitacional unifamiliar preponderantemente, con calles de trafico calmado, seguras para la bici, parques, banquetas adecuadas para ir caminando a centros de barrio con comercios y servicios y oficinas solo en áreas designadas.
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