Decadencia y Surgimiento de Magníficos Espacios Públicos

Origen: The Fall and Rise of Great Public Spaces | On the Commons

Por qué hoy mas que nunca, necesitamos parques, vida en la calle, plazas, mercados, senderos, jardines comunitarios y otros lugares de reunión

El espacio público es literalmente un bien común; el suelo común donde la gente se reune como amigos, vecinos y ciudadanos. Lugares que compartimos juntos, -parques, calles, aceras, plazas, senderos, mercados, malecones, riberas, playas, museos, jardines comunitarios, edificios públicos y más-,  son los sitios básicos y principales para el intercambio y la interacción humana, del cual dependen nuestras comunidades, la economía, la democracia y la sociedad.

‘On the Commons’ estará dedicando más atención a los problemas y las oportunidades de lugares que todos compartimos en una serie de artículos del Senior Fellow Jay Walljasper.

El resurgimiento de Copenhague da esperanza a la gente de todo el mundo que quieren asegurarse de que lugares públicos animados no desaparezcan en esta era de tráfico rampante, proliferación de la privatización , elevadas medidas de seguridad, abrumadora comercialización insoportable y la indiferencia general de muchos que piensan que el Internet y sus propias familias puedan proporcionar toda la interacción social que necesitan. Hay un movimiento emergente para proteger estos ‘comunes’- , literalmente, terreno común como lugares que todos podemos usar y disfrutar.

¿Por qué abandonamos el ámbito público, y por qué hoy lo necesitamos de nuevo?

Mientras que hace solo un siglo las calles en casi todas partes estaban llenas de gente, ahora muchas lucen casi vacías, sobre todo en los suburbios de rápido crecimiento que brotan en todo el mundo, pero también en algunos pueblos y ciudades más antiguos. Caminar a través del centro de algunas comunidades de Norteamérica puede ser una experiencia profundamente alienante, como si todo el lugar hubiera sido evacuado por una emergencia que nadie te ha comentado. Incluso en los atestados barrios urbanos de Asia y África, los espacios públicos están sufriendo bajo el embate del trafico creciente los equivocados planes de desarrollo importados de Occidente .

La decadencia de los lugares públicos representa una pérdida mucho más profunda que la simple nostalgia para las formas tranquilas y cómodas del pasado. “La calle, la plaza, el parque, el mercado, el patio de recreo son el río de la vida”, explica Kathleen Madden, una de las directoras de Project for Public Spaces con base en Nueva York , que trabaja con los ciudadanos de todo el mundo para mejorar sus comunidades.

Los espacios públicos son los lugares favoritos para encontrarse, hablar, sentarse, relajarse, pasear, coquetear, para ver y ser visto por mujeres, y hombres, leer, asolearse y sentirse parte de un todo más amplio. Son el punto de partida para toda comunidad, el comercio y la democracia. De hecho, en un nivel evolutivo, el futuro de la raza humana depende de los espacios públicos. Es donde las mujeres conocen y cortejan con hombres jóvenes -un acto esencial para la propagación de la especie. Numerosos estudios en campos que van desde la psicología social hasta el diseño de portadas de revistas han demostrado que nada llama mas la atención de la gente que mas gente, especialmente las caras de las otras personas. Estamos programados cerebralmente con un deseo por lugares agradables para reunirnos. Por eso sorprende particularmente lo mucho que descuidamos hoy la importancia de los lugares públicos .

“Si hace veinte años le hubieras preguntado a la gente por que iba al centro de Copenhague te habría dicho que a comprar”, comenta Jan Gehl, sentado en las viejas barracas de la marina donde se ubica su firma de consultoría sobre “calidad urbana”, Gehl Architects. “Pero si hoy se los preguntas te responderán, ¡porque quiero ir al centro!”

Ese pequeño cambio de la frase representa la mejor esperanza para el futuro de los espacios públicos. Históricamente, explica Gehl, los espacios públicos fueron fundamentales para la vida de todos. Es cómo la gente viajaba por la ciudad, dónde compraban y socializaban. Viviendo en hacinadas casas, a menudo sin patios, y ciertamente no había coches o refrigeradores, no tenían más remedio que usar los espacios públicos. Caminar era la manera como la mayoría de la gente se movia. Las familias urbanas dependían de los mercados y zonas comerciales para la comida del día. Los parques eran el único lugar para que los niños jugaran o vieran la naturaleza. Plazas e iglesias y tabernas eran los pocos lugares para reunirse con amigos.

Pero todo eso cambió durante el siglo 20. Los automóviles invadieron y tomaron posesion de las calles en las naciones industrializadas (amplias zonas del mundo en desarrollo también), poniendo al alcance muchos más lugares, pero haciendo peligroso el caminar y montar en bicicleta. Pueblos y ciudades se extendieron, muchos comerciantes se desplazaron a centros comerciales de la periferia. Los teléfonos, refrigeradores, televisión, computadoras y casas suburbanas con grandes jardines transformaron la vida cotidiana. La gente se retiro del ámbito público. Ya no siendo esenciales, se descuidaron los espacios públicos. Muchas comunidades de reciente construcción, simplemente se olvidaron de aceras, parques, centros de ciudad, transporte publico, parques infantiles, y del placer que para la gente significa salir de paseo y toparse con sus vecinos. Hoy, muchas personas se preguntan si los espacios públicos aun sirven para algún propósito real .

“Algunos lugares se han ido al caño y se han vuelto completamente desiertos”. apunta Gehl, mostrando una foto para probar su punto. “Ve esto, un gimnasio (HealthClub) en Atlanta, EUA. construido sobre un estacionamiento de 7 pisos. La gente ahí, no sale a las calles. Para ir al gimnasio a hacer ejercicio, prefieren conducir el auto que ir caminando”.

“Sin embargo, otros lugares han decidido hacer algo al respecto; Estos se defienden”, añade, mostrando otra foto, -una escena de calle en Noruega, donde decenas de personas se divierten en un café al aire libre junto a una acera llena de transeúntes.

Como los Espacios Públicos Reviven Ciudades

Gehl, en una lista de lugares que se han revitalizado a sí mismos creando lugares públicos magníficos, palomea a: Copenhague; Barcelona, España; Vancouver, Canada; Portland, Oregon; Bogota Colombia; y la pequeña ciudad danesa de Vejle. Su pequeño libro definitorio, ‘New City Spaces’ (Danish Architectural Press), escrito con su socio Lars Gemzoe incluye más historias de éxito en Córdoba, Argentina; Melbourne, Australia; Curitiba, Brasil; Friburgo, Alemania; y Estrasburgo, Francia.

Melbourne hizo grandes esfuerzos para mantener sus calles amigables para los peatones mediante la ampliación de las aceras y la adición de características atractivas, lo que provocó un aumento espectacular en la gente que sale al espacio público. Córdoba transformo la orilla del río en una serie de parques populares. Curitiba fue pionera en un innovador sistema de buses de tránsito rápido que impidió que el tráfico abrumara a la ciudad de rápido crecimiento. Portland puso freno a la expansión suburbana y transformó su aburrido centro en un bullicioso imán urbano, empezando con la demolición de un garaje de estacionamiento para construir una plaza de la ciudad.

Barcelona, es la que mejor ilustra el poder de los espacios públicos. Alguna vez considerada como un centro industrial aburrido, hoy día sus espacios públicos son celebrados por muchos como lugares sofisticados, con glamour, que atraen la atención internacional e inculcan en los locales residentes un sentido de orgullo. Barcelona ahora es mencionada en la misma categoría que París y Roma como el epítome de una gran ciudad europea. El corazón de Barcelona y de la reactivación de Barcelona -son Las Ramblas, un querido y tan popular paseo . En el espíritu de liberación tras el fin de la dictadura de Franco, durante la cual las asambleas públicas fueron severamente desanimadas, ciudadanos y autoridades locales crearon nuevas plazas y espacios públicos por toda la ciudad y suburbios para sanar las cicatrices de la represión política y cívica. Algunos de ellos encajaron tan bien con el tejido urbano de la vieja ciudad que los visitantes a menudo asumen que tienen siglos de antigüedad.

La clave para restaurar la vida en nuestros lugares públicos -y nuestras comunidades en su conjunto-, es comprender que la mayoría de la gente hoy tiene hoy muchas más opciones que las que tenia en el pasado. Un viaje al centro, o al mercado de hortelanos, o a la biblioteca local, hoy es tanto recreativo como práctico -oportunidad de divertirse, reunirse con otros, y disfrutar del entorno.

“Las personas están fuera en los espacios públicos no porque tengan que estar, sino porque les gusta estar”, explica Gehl. “Si el lugar no es atractivo pueden irse a otra parte. Eso significa que la calidad de los espacios públicas se ha vuelto muy importante. No hay un solo ejemplo de una ciudad que reconstruyó sus espacios públicos con calidad que no haya visto un renacimiento”.

Pero Gehl, junto con Project for Public Spaces (PPS) y otros que abogan por mejores lugares comunitarios, no quieren ser malinterpretados en esto. Cuando dicen “calidad” se refieren a la calidad de un espacio público en su conjunto, no sólo a la calidad artística de su diseño.

Al mismo tiempo, que muchos espacios públicos de todo el mundo se están deteriorando, ha habido un auge en nuevos proyectos fastuosos planeados por diseñadores de renombre. El Museo Guggenheim de Frank Gehry en Bilbao, España, puso en marcha la tendencia, que ha sido continuada por los proyectos de alto perfil, como el proyecto Euralille de Rem Koolhaas en Lille, Francia, y la nueva biblioteca pública de Seattle (también por Koolhaas). Si bien han sido muy exitosos en generar murmullos en los círculos arquitectónicos y los medios, ninguno de estos edificios prominentes de arquitectura “icónica” descolla como particularmente lugares estupendos para pasar el rato y disfrutar. El énfasis en el estilo estético con demasiada frecuencia ensombrece la función básica de servir a las necesidades de las personas.

La calidad estética es sólo uno de una lista de 12 pasos que Jan Gehl ha concebido como una guía para la evaluación de los espacios públicos (ver recuadro adjunto), que incluye cuestiones prosaicas pero importantes como la provisión de refugio contra las inclemencias del tiempo y ofrecer un lugar para sentarse. “Hoy hay nuevos materiales de construcción que creo puede ayudar a crear nuevos espacios públicos atractivos”, señala Kathleen Madden de PPS, “pero el proceso de crear un gran lugar es como siempre ha sido: hacer un lugar agradable con muchas cosas que hacer para la gente.”

Actualización de una historia que apareció por primera vez en: “Ode Magazine

Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, formada con objeto de preservar la colonia habitacional unifamiliar preponderantemente, con calles de trafico calmado, seguras para la bici, parques, banquetas adecuadas para ir caminando a centros de barrio con comercios y servicios y oficinas solo en áreas designadas.
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