¡Socorro! Nos asfixiamos

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Nos Asfixiamos fecha=20160721&PrefijoSeccion=NEG – Francisco Fernández-Castillo

¡Socorro! Nos asfixiamos

A pocos días de acabarse la contingencia vehicular han vuelto los episodios de contaminación extrema. El tema es harto preocupante y no va solucionarse a base de parches que además perjudican las economías familiares.

La contaminación en la ciudad, anualmente, es la causa de la muerte de 4 mil defeños y de infinidad de enfermedades crónicas que, entre otros, afectan la productividad de las personas y provocan la malformación de fetos. En términos económicos, representa un costo del 4.4% del PIB del Valle de México, que es de 500 billones de dólares.

El 75% del origen son los casi 6 millones de vehículos que circulan por las calles y que, para 2020 y 2030, sumarán 7.5 y 9.5 millones, respectivamente. El 20% de este parque carece de convertidor catalítico y genera 80 por ciento de la contaminación. Pero incluso los que sí disponen de él, contaminan cuatro veces más de lo previsto por circular casi ocho veces más lento que su velocidad óptima -80kmh. La Ciencia Detrás del Tráfico

Esta situación es insostenible. Para ponerle remedio, sólo caben tres acciones simultáneas: incentivar una oferta de transporte público de calidad, incluyendo el vehículo compartido; desincentivar la circulación de vehículos a motor privados; y apoyar el vehículo eléctrico que, dadas las tendencias, es todo menos un objeto de lujo. Los dos primeros temas ya fueron abordados por su servidor en anteriores columnas, así que me centraré en el tercero.

El vehículo eléctrico es un 97% más limpio que el de combustión. Incluso aunque la energía eléctrica utilizada fuera producida a partir de recurso fósil, una central eléctrica es cuatro veces más eficiente en producir energía por tonelada de combustible fósil que un coche a motor. Y aunque las ventajas para el dueño del vehículo eléctrico también son grandes, todavía es necesario por parte del Gobierno incentivar su compra y uso.

Entre las ventajas para el dueño, destaca un costo de operación siete veces menor por kilómetro. El costo por seguro y mantenimiento también es menor ya que su mecánica tiene 10 veces menos piezas y tiene 50% menos de componentes mecánicos que se desgastan y que requieren un servicio regular que el de motor de combustión. La vida útil es, por tanto, mucho más alta.

Para la CDMX, de hacerse bien los números y de sentar a la mesa a todos los involucrados, la sustitución de vehículos a motor es también un asunto de enormes ventajas y de fácil decisión: el costo (externo, unicamente por contaminacion) por vehículo de motor/año representa para la economía local, a partir de los números que ya hemos visto, $105 mil pesos por año/automóvil. Si un ciudadano pagara por su coche de gasolina -sin importar modelo y marca- esta cantidad todos los años y esta se invirtiera en subsanar el daño económico y de salud, la CDMX estaría “tablas” aunque el capital político del Gobierno que impusiera tal gravamen duraría poco. Pero si por el contrario fuera la CDMX la que subsidiara con 105 mil pesos un vehículo eléctrico por una única vez a cambio de destruir el vehículo sustituido, no sólo eliminaría este perjuicio económico ese año sino en el resto de los años de vida útil del vehículo eléctrico sin tener que volver a hacer desembolsos. Pareciera, una vez más, que la solución es fácil.

(El autor no considera los muchos otros costos externos del uso de automóvil -trafico, congestión, tiempo perdido, lesiones, discapacidades y muertes por incidentes viales, construcción y conservación de infraestructura vial, la infraestructura administrativa -policial, de control y registro, hospitalaria, judicial, etc.-, daños urbanísticos a la ciudad y comunidad ambientales por destrucción de hábitat e impermeabilización por pavimentación, expansión y dispersión de la mancha urbana, etc. que hasta el dia de hoy se han subsidiado en su casi totalidad a los usuarios, y de ahí la saturación actual, en mi opinión deben ser ‘internalizados’ mediante la creacion de un Impuesto al Uso de Automóvil, que sustituya el absurdo impuesto a Tener automóvil)

Entonces ¿porqué no se está pensando en estos términos? Países como Holanda o Suecia tienen un nivel de subsidio sospechosamente similar y además ya han vetado la venta de coches de gasolina en menos de 5 años. Su urgencia, no obstante, es menor ya que no tienen ciudades tan contaminadas como la nuestra.

El Gobierno no puede dejar pasar más tiempo para ejecutar un programa de esta naturaleza, no solamente canalizando subsidios sino también exentando la tenencia y verificación -cosa que ya hace-, facilitando la circulación del coche eléctrico a base de exentarlo de pago de parquímetro, disponer de estacionamientos preferentes, exentar cuotas en las vías de paga o permitir la circulación por carriles de alta ocupación y en zonas de tráfico restringido.

Ojalá tengan la suficiente visión para poder hacerlo.

@fmfcastillo es director general en C-Estrategia

Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, formada con objeto de preservar la colonia habitacional unifamiliar preponderantemente, con calles de trafico calmado, seguras para la bici, parques, banquetas adecuadas para ir caminando a centros de barrio con comercios y servicios y oficinas solo en áreas designadas.
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