La magia de las calles arboladas

Si te preocupas por el medio ambiente, el ahorro de energía, el valor de tu propiedad, la salud pública, o la salud financiera de tu ciudad – Planta un Arbol en tu Calle.

Origen: The Magic of Tree-Lined Streets — Medium

Es hora de hablar sobre los árboles.

Por qué? Porque vivo en Tulsa, Oklahoma, donde estamos hoy a 36º Celsius con 50% de humedad relativa, lo que resulta en una sensación de 43ºC. Esta es una manera cientifica de decir que es mas caliente que estar en el infierno comiendo chile habanero. Y francamente a nadie le importa el urbanismo caminable cuando estas sudando toda tu ropa.

Solo los perros locos y los ingleses salen al sol del mediodía…

Este no es un lugar para humanos. (Photo by Sarah Kobos.)

Hace unos días, a pesar de las altas temperaturas, decidí salir a hacer un par de mandados. Dado que ambos viajes eran dentro de un radio de milla y media de mi casa, monté en mi bicicleta. Durante la primera milla más o menos, fui capaz de atravesar barrios donde árboles adultos sombreaban mi ruta. Con la sombra y una buena brisa, el paseo era sorprendentemente cómodo. “Esto no es tan malo”, pensé, casualmente desoyendo todas las advertencias por calor que había escuchado mas temprano en el día.

Desgraciadamente, mi actitud optimista se evaporó en el momento en que salí de ese santuario de un barrio sombreado a uno sin árboles, un horno de asfalto.

Sin faltar el respeto a Juana de Arco, al menos si te quemas en la hoguera, es un calor seco. Esto era más bien como ser hervido. Y después frito. Si construyes un sauna dentro de un horno, se sentiría como esta calle.

Un ambiente hostil para caminar

Lo único peor a pedalear en una calle sin arboles en un candente dia es caminar en una.  Dado que al pedalear creas tu propia brisa, sientes un alivio por enfriamiento evaporativo. También llegas al destino mas pronto, y minimizas la agonía. Sin árboles, caminar en una típica calle de ciudad en el calor del verano es no solo desagradable, puede ser potencialmente mortal.

Así que, cuando hables de “Calles Completas” y “Movilidad Activa” asegúrate de mencionar la importancia del ‘dosel’ de los árboles. Porque en un clima caliente, si no tienes sombra, estas opciones son discutibles.

Y si nunca has pensado sobre los árboles de la calle como una cuestión de justicia social, caminar al bus (y esperarlo) una tarde, bajo el sol de verano, podría cambiar tu opinión.

Arboles en una avenida en Ciudad de Mexico ofrecen un respiro al sol de la tarde. (Photo by Sarah Kobos)

En pocas palabras, los árboles son importantes. Y no me refiero a esos arbustos y varitas que encajan en los estacionamientos solo para cumplir con requisitos de jardinería del código de zonificación. Me refiero a árboles verdaderos. Del tipo que bordean las aceras y crean doseles verdes sobre la calle. Del tipo que convierten ambientes inhóspitos en lugares agradables para la gente.

La decadencia y caída del árbol de la calle urbana

Arboles en calles de Tulsa en 1950. (Photo courtesy of the Beryl Ford Collection)

Nuestros ancestros que no habían inventado aún el aire acondicionado o los automóviles, entendían esto. Ellos sabían que construir la ciudad iba de la mano con plantar árboles. Por eso, mucho antes de introducir códigos de zonificación, las ciudades aprobaron leyes que exigían que se plantaran árboles a lo largo de los derechos de vía pública.

Desgraciadamente, aquí en Tulsa, nuestra foresta urbana ha sufrido en las últimas décadas. Sólo durante mi vida, una serie de trágicos eventos -tanto causados por el hombre como naturales- han diezmado nuestras antes dignificadas calles arboladas. Plagas, ventarrones, granizadas, tormentas de nieve, y el descuartizamiento causado por podadores no calificados- muchos contratados por la compañía eléctrica local para proteger las líneas de energía- han destruido miles y miles de árboles en toda la ciudad.

No todo el mundo replanta los arboles. Muchos simplemente no disfrutan tratar con estos después de costosas experiencias de remover árboles caídos en su propiedad. (No sé si cuando cae un árbol en el bosque hace ruido, pero cuando te aplasta el techo, deja una mala impresión duradera.) Algunos no pueden darse el lujo de replantarlo. Otros, dueños de propiedades para alquiler, simplemente no se molestan en hacerlo. Y aquellos con recursos financieros y la inclinación para replantar, pueden seleccionar una especie inadecuada o la ubicación poco efectiva de sus árboles de reemplazo.

Un vecindario se ve desnudo sin arboles en la calle. Photo by Sarah Kobos

Cuando se trata de crear copas frondosas de árboles, hay muchos obstáculos consagrados en políticas públicas. Los códigos de zonificación aplican a la propiedad privada, no al derecho de paso de la ciudad, por lo que los árboles que se requieren a menudo se remeten demasiado de la calle para crear un entorno peatonal agradable. Normas de ingeniería requieren campo de visión libre al lado de la carretera, lo que impide ubicar los árboles en las calles donde son más eficaces. Y la compañía eléctrica local recomienda plantar árboles ornamentales chaparros, cerca de las líneas eléctricas, que, con demasiada frecuencia, se localizan a lo largo de las calles principales. En conjunto, estas reglas eliminan la posibilidad de crear o restaurar un dosel de árboles que beneficiaría a peatones y ciclistas por toda la ciudad.

Más allá del confort de peatones: Los árboles de la calle y el renglon de utilidades

Tenemos un largo camino por recorrer para reemplazar lo que se ha perdido. Pero tenemos que seguir trabajando porque los árboles de la calle hacen lugares más caminables y pedaleables y bellos. Todos los cuales deben ser razón suficiente para luchar para un mejor paisajismo en la calle.

Sin embargo, hay miles de otras maneras en las que los árboles de la calle benefician a las ciudades y a los individuos por igual. Entre los más importantes para los municipios son reducciones significativas en la escorrentia de aguas pluviales; mejora en la calidad del aire y disminucion en gases efecto invernadero como ozono y bióxido de carbono; y mas impuestos resultantes de la apreciacion de los valores de las propiedades y ventas comerciales.

Arboles en la calle haciendo bien su magia en Tulsa. Photo by Daniel Jeffries

Para lograr estos beneficios, debemos tomar en serio los árboles. Especialmente en zonas urbanas, no puedes simplemente clavar un árbol en el suelo y esperar que prospere. Para las ciudades interesadas en maximizar el retorno sobre la inversión de árboles en las calles, EPA ha creado una guía centrada en consideraciones de diseño que permitirán a los árboles de la calle sobrevivir y asi desarrollarse bien hacia la madurez.

Ya sea que te preocupas por el medio ambiente, el ahorro de energía, el valor de las propiedades, la salud pública, o los beneficios economicos _ de tu ciudad – planta un árbol en tu calle. Haras a ciclistas y peatones sudorosos felices por generaciones venideras.

— Sarah Kobos


Originalmente publicado en Junio 27, 2016 en www.strongtowns.org.


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Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, cuyo objeto es preservar la colonia habitacional unifamiliar, sus calles arboladas con aceras caminables, con trafico calmado, seguras para bici, parques, areas verdes, centros de barrio de uso mixto accesibles a pie y oficinas solo en áreas designadas.
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