Los Nuevos NIMBY’s: Llámalos “Nuevos Ludditas Urbanos”

Conoce a los “Nuevos Ludditas Urbanos”

Necesitamos una palabra más fuerte que ‘NIMBY’ (No_en_mi_patio_trasero) para describir lo destructivo que puede ser el urbanismo “el-vencedor-toma-todo”.

Origen: The New NIMBYS: Call Them “New Urban Luddites” – CityLab

An 1844 engraving of Luddites in action.
Los “Nuevos Luditas Urbanos” tal vez rompan y destrocen menos que sus antepasados, vistos aquí en grabado de 1844. Pero, para las ciudades modernas, sus acciones pueden ser sumamemente destructivas.(Public domain/Andrew Small/CityLab)

En los últimos años, un creciente coro de economistas urbanos ha criticado la manera en que el sentimiento NIMBY, un acrónimo para “no en mi patio trasero”, mantiene los precios de vivienda urbana innecesariamente altos. Tradicionalmente, la presencia de NIMBY’s era un signo de una comunidad saludable: Estos eran residentes preocupados que estaban motivados para mantener fuera de sus barrios cosas “malas”, como prisiones o plantas de tratamiento de residuos. Pero el NIMBY’ism ha crecido sustancialmente con el tiempo, y ahora hace erupción oponiéndose a todo tipo de nuevo desarrollo. Este comportamiento es no solo egoísta; es destructivo. Al limitar densidad y agrupamiento, los NIMBYs frenan la innovación urbana que impulsa el crecimiento.

Es por eso que prefiero llamarlos los Nuevos Ludditas Urbanos en lugar de NIMBY’s, que suena más benigno. Los luditas originales, llamados así en honor a su líder semi-mítico, Ned Ludd, llevaron martillos a las máquinas tejedoras que les estaban quitando su medio de vida durante la Revolución Industrial de Inglaterra. Irónicamente, a lo largo del siguiente siglo, esas fábricas elevarían el nivel de vida a niveles más altos de lo que los ludditas hubieran podido imaginar. Los ludditas originales, por lo menos, eran pobres. Los Nuebos Ludditas Urbanos no son trabajadores explotados, sino algunos de los mayores ganadores del urbanismo  el -vencedor-toma-todo.

Este Nuevo Luddismo Urbano está codificado en la enorme y compleja espesura de leyes de zonificación y otras regulaciones de uso de suelo que restringen la oferta de vivienda en muchas ciudades. Aunque tal vez esa no haya sido su intención original (mucha de la zonificación urbana inició como un esfuerzo por mantener nocivas operaciones industriales a distancia segura de la vivienda), cuando se toman en conjunto, estas regulaciones tienen un efecto negativo sustancial en la economía, sumando más de un trillion de dolares al año o casi 10% del PIB, o casi 10 por ciento, según una estimacion.

“Son los terratenientes, no los altos jefes corporativos, los que están chupandose  la riqueza en la economía.”

El Nuevo Luddismo Urbano no solo limita la construcción de nuevas viviendas y apartamentos; más preocupante aún, es que también pone un limite artificial al futuro desarrollo y expansión de ciudades enteras. Escuelas, redes de drenaje, redes de energía eléctrica y, lo que es más importante, las líneas de tránsporte publico y metro necesarias para mover a la gente, se vuelven mucho más costosas de desarrollar a medida que un lugar crece. Lo más preocupante: en lugares como el área de la Bahía, los ludditas son quienes imponen restricciones a la ubicación de empresas nacientes de alta tecnología, limitando el desarrollo de industrias que en última instancia contribuyen a potenciar el crecimiento. Si el populismo y Trump reflejan la reacción anti-urbana de la derecha, tales intentos de limitar el desarrollo de alta tecnología en centros urbanos refleja un anti-urbanismo de la izquierda.

Es por esto que hay tan pocos Nueva Yorks y Londres para comenzar. En muchas ciudades con aspiraciones, los Nuevos Ludditas Urbanos limitan y bloquean efectivamente las inversiones necesarias para escalar a tales niveles. Menos escalamiento significa menos agrupamiento; Menos agrupamiento significa menores niveles de innovación y productividad. Esto, a su vez, significa menor producción económica y menores bases impositivas, lo que limita aún más la capacidad de estas ciudades para invertir en desarrollo urbano y expander sus políticas y programas redistributivos.

Este Nuevo Luddismo Urbano refleja lo que economistas llaman rentistas o buscadores de rentas. Una renta económica es en esencia un retorno extraordinario que se produce con poco o ningún esfuerzo real. Y que podría ser más fácil que sentarse en su propiedad y ver subir su valor, sobre todo por que la ganancia viene mayormente de lo que está pasando en la ciudad y vecindario?

La preocupación por el comportamiento improductivo de los rentistas se remonta en el tiempo hasta los economistas del siglo XVIII, que escribieron en un momento en que la tierra, y no el capital, era el factor dominante de producción. Los rentistas urbanos de hoy tienen más que ganar de incrementar la escasez de tierra utilizable que de maximizar sus usos productivos y económicamente beneficiosos. El resultado final es el aumento de lo que Ryan Avent, del The Economist, ha apodado la “ciudad parasitaria”, en la que ricos propietarios de viviendas y terratenientes capturan una parte desproporcionada de la producción y riqueza económicas. O como Noah Smith lo dice mordazmente: “Son los terratenientes, no los jefes corporativos, quienes están chupandose la riqueza en la economía”.

No hay duda de que el Nuevo Luddismo Urbano de las ciudades de hoy contribuye grandemente a la Nueva Crisis Urbana. Sin embargo, esto no significa que la solución sea simplemente liberar nuestras ciudades de toda regulación de uso de suelo. Ciertamente, hay mucho que se puede y se debe hacer para limitar el NIMBY’ism y para racionalizar obsoletas restricciones al uso del suelo. Pero la noción básica, defendida por el creciente coro de los llamados urbanistas del mercado, de que podemos hacer nuestras ciudades más asequibles, más equitativas y más productivas simplemente deshaciéndonos de las restricciones existentes al uso del suelo es una de esas ideas que es demasiado buena para ser verdad. Por un lado, el alto costo de la tierra en barrios superestrella hace que sea muy difícil, si no imposible, para que mercado privado creara vivienda asequibles en su vecinidad. Combine los altos costos de la tierra con los altos costos de la construcción de gran altura, y el resultado es más vivienda lujo de gama alta, y muy poco, si acaso algo, de vivienda verdaderamente asequible que estas ciudades superestrellas necesitan.

Por otro lado, hay un punto de inflexión donde demasiada densidad puede realmente amortiguar barrios. Los lugares más innovadores y creativos del mundo no son los cañones de gran altura de las ciudades asiáticas, sino los barrios de uso mixto caminables en San Francisco, Nueva York y Londres. Lo que nuestras ciudades necesitan no es sólo desregulación, sino un sistema reformado de uso del suelo que, junto con grandes cambios en el sistema tributario, la mayor inversión en transporte publico y un cambio de casas unifamiliares a vivienda en renta, puede ayudar a crear el tipo de densidad, agrupamiento y mezcla de talentos que requiere la urbanizada economía del conocimiento.

Esto nos pone cara a cara tanto con el elemento central de la Nueva Crisis Urbana como con la contradicción central del capitalismo contemporáneo. La fuerza del agrupamiento es a la vez el principal motor del crecimiento económico y el mayor motor de la desigualdad. La concentración de talento y actividad económica en cada vez menos lugares no sólo divide a las ciudades del mundo en ganadoras y perdedoras, sino que garantiza que las ciudades ganadoras se vuelvan inasequibles para todos, salvo los más favorecidos. Este implacable ciclo es gran noticia para terratenientes ricos y propietarios de vivienda, pero malas noticias para casi todos los demás.
This article is adapted from The New Urban Crisis: How Our Cities Are Increasing Inequality, Deepening Segregation, and Failing the Middle Class—and What We Can Do About It.

Anuncios

Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, cuyo objeto es preservar la colonia habitacional unifamiliar, sus calles arboladas con aceras caminables, con trafico calmado, seguras para bici, parques, areas verdes, centros de barrio de uso mixto accesibles a pie y oficinas solo en áreas designadas.
Esta entrada fue publicada en Economia, Integracion social, Mezcla de Usos, Politicas Publicas, Responsabilidad Social, Urbanismo, Uso de Suelo, Vivienda y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s