Gobierno norteamericano quiere que su población camine nuevamente

Por qué el nuevo llamado del Cirujano General es revolucionario.

Origen: The government is trying to make walking American again – The Washington Post

September 9, 2015
El Cirujano General de EUA lanzo un “llamado a la accion” para promover caminar mas. La campaña incluye guias para rediseñar comunidades para hacerlas mas seguras y mas faciles de caminar para la gente.(Jorge Ribas/The Washington Post)

El Cirujano General de EUA propuso una idea radical envuelta en un documento banal del gobierno, un “llamado a la accion” de 72 paginas con 359 referencia en tipo pequeño: Los norteamericanos deben caminar mas dijo Vivek Murthy.

Debemos caminar a la tienda de abarrotes, y a la escuela, y a la parada del camión, Debemo celebrar “juntas caminantes” eb la oficina y pasar mas tiempo caminando en parques. Y debido a que casi un tercio de los adultos norteamericanos informan que viven en vecindarios sin una sola acera, debemos repensar como diseñamos nuestras comunidades para que sea realmente posible caminarlas.

Quiza suene como un consejo obvio, un tip de salud aqui, con la recomendacion de comer correctamente y usar bloqueador. Durante mucho del siglo pasado, el gobierno federal respaldaba una idea diferente –coches funcionando con gasolina barata y sobre asfalto rapido deben llevarnos a todos lados– que resulta probadamente incompatible con caminar.

“Si el Cirujano General de EUA hubiera hecho un llamado a la gente a hacer mas ejercicio, ese hubiera sido un anuncio predecible mas”, segun Peter Norton de la University of Virginia, quien ha estudiado la historia del transporte. “Pero hizo el llamado a caminar. Eso lo pone en contra una larga historia de desanimo oficial del caminar”

[Surgeon general to call for national walking campaign]

El gobierno federal subvencionó la construcción de subdivisiones suburbanas de posguerra totalmente dependientes del automóvil que tenían poco uso de las aceras. El gobierno pavimentó las carreteras que permitieron a la gente vivir allá, y mantuvo bajos los impuestos a la gasolina que hicieron asequible el viajar 30 millas al día. Con el tiempo los ingenieros del gobierno llegaron a pensar en los caminos como el dominio exclusivo de los automoviles– y en los peatones como un obstáculo para estos.

“Nadie se propuso desalentar el caminar”, dice Norton, “pero al hacer posible el conducir a casi todos lados, en efecto hicieron lo mismo”.

Smart Growth America, uno de los muchos grupos de diseño urbano y transporte brindando por el anuncio del Cirujano General, lo interpretó con esta pregunta: ¿Que tal si etiquetamos los terrenos suburbanos como se hace con los cigarrillos?:

El “llamado a la acción”, un poco comun edicto basado en la ciencia para modelar la discusion nacional sobre las grandes amenazas a la salud pública de EUA, que implica la cultura centrada en el coche y “el patron disperso y extendido del uso de suelo”. El informe, sin embargo, es algo tímido en señalar al culpable principal: “Hay frecuentemente grandes distancias entre hogar, escuela, trabajo, tiendas y otros destinos frecuentemente visitados“, dice, “y esta distancia puede limitar la capacidad de las personas para incorporar el caminar en sus actividades cotidianas“.

Ese lenguaje hace que parezca como si la distancia misma fuera la culpable y no las decisiones que tomamos para crearlo. La distancia, sin embargo, nunca fue un subproducto accidental del diseño suburbano; Fue el rasgo que permitió los jardines espaciosos, los hogares unifamiliares producidos en serie y los extensos centros comerciales. Como un video blanco y negro sobre el suburbio Lakewood, California, lo puso, la gente en “la ciudad futura tan nueva como mañana” amaba “la manera como casas y calles estaban distribuidas tan ordenadamente alrededor de super modernos centros comerciales con hectareas de estacionamiento gratuito! “

Estos lugares no sólo promueven el conducir; imposibilitaban caminar. No puedes caminar al trabajo en el centro de L.A. desde una casa en Lakewood (ni puedes caminar a una parada de autobús cuando no hay uno). Y no puedes caminar a la tienda de abarrotes cuando hay una calle cerrada (cul-de-sac) o una artera de seis carriles bloquean tu camino.

En un mundo donde caminar no es fácil, o necesario, la gente que todavía lo hace parecen seres extraños (Bernie Sanders aun camina al trabajo!). Y asi como nuestra cultura de caminar ha cambiado, asi también el lenguaje que utilizamos para hablar de ello. “Peatón”, como adjetivo, es ahora un ‘slight’. Hoy hablamos de distancia como si se midiera en tiempo de treinta o cincuenta millas por hora: “La tienda de abarrotes está a diez minutos”, decimos, queriendo decir que toma diez minutos llegar al volante de un coche. (interesante lectura relacionada cuento corto El Peaton – Ray Bradbury)

Con el tiempo, como la mayoría dejamos de tener que caminar, perdimos el derecho sobre los espacios alguna vez utilizados para ese propósito, a menudo para acomodar nuestros coches. Esto ocurrió en muchas ciudades de EUA donde vecindarios enteros fueron arrancados para insertar carreteras. Pero también ha sido cierto en menor escala, al renunciar a las aceras para que se ensancharan calles, o al diseñar edificios dándole prioridad en planta baja a garages de estacionamiento sobre aparadores de comercios.

Generaciones previas de arquitectos acostumbraban ornamentar el exterior de los edificios con detalles destinados a ser apreciados por la gente pasando a pie. Pero cuando todos se mueven a velocidad de coche, esos sutiles toques se emborronan al punto que no tiene sentido crearlos más. En la era del automóvil los constructores se suscriben a una idea diferente de los peatones: que la mayoría no caminará más de 90–120 metros del coche estacionado a la puerta principal de cualquier tienda.

“En las últimas décadas”, dijo Murthy, “hemos perdido contacto con la actividad física”. Esto es cierto en muchas maneras, días de escuela sin recreo, o trabajos que ya no demandan trabajo físico. Pero es principalmente cierto en cómo hemos construido (o reconstruido) el mundo que nos rodea.

Y la investigación empieza a mostrar las consecuencias para la salud. Comunidades diseñadas entorno a retículas de calles más compactas y caminables –lugares que tienen lo que el Cirujano General llama “conectividad”– en la investigación se ha correlacionado con tasas reducidas tasas de obesidad, presión arterial alta y enfermedades cardíacas,  (también tienen menos colisiones fatales, otro problema de salud pública). Un estudio de un millón de residentes en Toronto encontró que la gente en barrios menos caminables son mas propensos a desarrollar diabetes.
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A look down 5th Avenue in New York City, circa 1920. Created by the Keystone View Company, courtesy of the Library of Congress.  Wonkbook newsletter

Por supuesto, al cambio desde un mundo caminable a uno ‘conduce_a_todas _partes’ no puede culparsele del hecho que casi uno en dos norteamericanos tiene ahora una enfermedad crónica. Pero parece una estrategia más inteligente incorporar ejercicio en actividades cotidianas –inducirlo en la ida a la tienda– que esperar que más norteamericanos vayan al gimnasio.

“Hoy,” dice Murthy, “tenemos la oportunidad de recuperar la cultura de actividad fisica que alguna vez tuvimos.”

En un evento público anunciando el nuevo documento, incluso evocó el papel histórico que el caminar tiene en EUA como símbolo de inclusión, citando la Marcha sobre Washington de Martin Luther King y el Desfile de las Sufragistas, por el sufragio de las mujeres de 1913. Caminar, de hecho, está profundamente arraigado en la cultura americana : La caminata competitiva fue la NASCAR de los 1870’s. Albert Einstein, en una larga tradición de escritores y pensadores, creía que la mente funciona mejor a 3 millas por hora, el ritmo estandar de los peatones.

El nuevo informe del Cirujano General ofrece algunos detalles específicos sobre cómo revivir esta cultura, desde construir nuevas aceras, a mejor iluminación y vigilar las calles. Y rediseñar las comunidades significa ubicar más cerca los lugares a donde la gente puede caminar –trabajos, casas, tiendas, escuelas– . Aunque más poderoso que cualquiera de estos detalles, es el simple hecho de que el gobierno federal haya reconocido que justamente necesitamos diseñar vidas que fueron moldeadas por décadas en torno a conducir, para, en vez de eso, hacerlo en torno a nuestros propios pies, -aunque no usó exactamente estas palabras-

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Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, cuyo objeto es preservar la colonia habitacional unifamiliar, sus calles arboladas con aceras caminables, con trafico calmado, seguras para bici, parques, areas verdes, centros de barrio de uso mixto accesibles a pie y oficinas solo en áreas designadas.
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