¿Que tan Etica es tu Manera de Conducir?

Origen: How Ethical Is Your Driving? – Streetsblog USA

Al concluir la lectura abajo con la liga arriba vean  y lean los comentarios de los lectores, son muy interesantes y valiosos

By Angie Schmitt

 https://i2.wp.com/usa.streetsblog.org/wp-content/uploads/sites/5/2017/07/drunk_driving.jpg?w=664
Campañas de seguridad publica como estas de GB renachan en nuestra cabeza que conducir ebrio es inmoral. Pero la etica de conducir involucra mucho mas que permanecer sobrio. Image via BBC

Norteamericanos de 16 años o más se pasan casi una hora al dia tras el volante, segun la AAA– mas tiempo del que invierten en socializar con otras personas [PDF]. Eso significa 290 horas al año, o poco mas de siete semanas de 40 horas de trabajo.

Tal vez porque el conducir es tan rutinario aquí, tendemos a no pensar mucho en ello. Para la mayoría de los estadounidenses, el conducir es una actividad poco notable. Es fácil gira la llave de arranque y deja que nuestro piloto automático mental asuma el control.

Pero aun así tomamos decisiones importantes detrás el volante –simplemente no somos conscientes de ellas. Nuestra conducta al conducir puede ser una cuestión de vida o muerte para nosotros mismos, nuestros seres queridos, y completos extraños. Cerca de 40.000 estadounidenses murieron en las carreteras el año pasado, y millones más resultaron heridos.

Las colisiones serias no son tan frecuentes que la gente tenga que confrontar la muerte y lesiones diariamente. Y eso puede hacernos pasar por alto el potencial de severas consecuencias al tomar decisiones que parecen mundanas. Decisiones como si pisar acelerador o freno ante una luz amarilla. O si tomar el celular dejado en el asiento del copiloto mientras estas navegando por una calle familiar. O si voltear a verificar si hay o no peatones o ciclistas, antes de dar vuelta.

Estas son en el fondo, decisiones morales

En Alcohólicos Anónimos, se pide a los participantes hacer un “inventario moral” de su día. La mayoría de nosotros, que conducimos no le damos mucho tiempo a sopesar la ética de nuestro comportamiento como motoristas, probablemente deberíamos hacerlo. De lo contrario, para cuando las implicaciones éticas de nuestro comportamiento estén claras, probablemente será demasiado tarde.

Ahora que tengo dos hijos pequeños, Kevin, de dos años, y Norah, de dos meses de edad, Pienso mas en estos temas. Kevin asiste a la guardería a medio kilometro de casa y todos los días de la semana hago el viaje caminando con los dos .

Nada te alerta mas sobre la falta de atención, el descuido y la agresion de los conductores como caminar con niños pequeños. He aprendido, por ejemplo, que los conductores no necesariamente son más cautelosos ante mujeres visiblemente embarazadas o con un bebé en carriola. Algunos al menos, si parece que reducen la velocidad cuando te ven cruzar la calle con un niño no sujeto.

Pienso que también me he convertido en un conductor más considerado. No basta tener simplemente el cuidado de no golpear a peatones (es una barra mas alta aún de la que muchos conductores alcanzan). Trato de conducir de tal manera que la gente fuera del coche este tranquila y no me registre como un riesgo potencial para ellos.

Este estilo de conducir parece destacarse en las carreteras, aunque en términos de tiempo, practicamente no cuesta nada.

Mucha gente inicia un viaje conduciendo con un objetivo: hacerlo lo más corto posible. Pero la idea de poder controlar el tiempo de nuestro viaje con nuestro modo de conducir es sobre todo una ilusión. Conducir a alta velocidad, aún en viajes muy largos, no es el ahorrador de tiempo que podríamos suponer.

Lo que si podemos controlar, en mucho mayor grado, es el potencial de daño causado por nuestra conducción.

Tom Vanderbilt en su libro Traffic: Why We Drive the Way We Do (and What it Says About Us),(Tráfico: ¿Por qué conducimos como lo hacemos (y que dice sobre nosotros) escribe que el acto de conducir distorsiona la conducta humano de varias importantes maneras. Una es que te aísla de la retroalimentación. Si haces algo antisocial mientras conduces, no hay mecanismo para recibir el tipo de refuerzo negativo que habría en un escenario cara a cara. Posiblemente te toquen el claxon o te maldigan, pero rápidamente seguirás tu camino.

Son incontables las veces en que he enfurecido o desesperado por algo que hizo un conductor mientras Kevin y yo intentábamos cruzar la calle en que vivimos. Las únicas ocasiones en que personas lo han amenazado, directa o indirectamente, han involucrado a conductores impacientes.

Los conductores impacientes parecen sentirse justificados de asustarnos o amenazarnos porque los hemos retrasado por unos segundos. O tal vez ni siquiera se percatan de que lo están haciendo. Realmente nunca he tenido la oportunidad de comunicar mi disgusto, excepto mediante un gesto grosero. Somos bastante impotentes en todo este intercambio.

Eso es parte de por qué conducir es tan moralmente importante. Tiene poder de causar gran daño, al mismo tiempo que escuda a la persona con el manto del anonimato. Esta es una gran tentación para alguna gente – quizás la mayoría – cuya impulso es ver que tanto pueden salirse con la suya. Resistir este impulso significa pensar fuera de ti mismo y aplicar algún cálculo ético a la situación.

Actitudes populares hacia lo que constituye conducción ética no son estáticas. En un momento, antes del surgimiento de MADD, (Mothers Against Drunk Driving) la mayoría de la gente consideraba el beber y conducir más un paso en falso que un acto de flagrante desprecio por la vida humana. Una campaña concertada cambió la opinión pública y cambió leyes, y la proporción de muertes causadas por conducir en estado de ebriedad ha disminuido con el tiempo.

Hoy, las colisiones relacionadas con exceso de velocidad son responsables de casi tantas muertes por año –10.000– como el conducir ebrio. Tenemos que cambiar la forma como la gente ve lo que está bien y lo que está mal sentado al volante. ¿Qué se necesitaría para que la gente comience a pensar en los comportamientos hoy comunes que plantean graves riesgos –como enviar mensajes de texto y conducir, o conducir a exceso de velocidad, o no prestar atención a gente caminando y en bicicleta– en los mismos términos morales que hoy ven en el conducir ebrio?

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Acerca de salvolomas

Asociación vecinal, cuyo objeto es preservar la colonia habitacional unifamiliar, sus calles arboladas con aceras caminables, con trafico calmado, seguras para bici, parques, areas verdes, centros de barrio de uso mixto accesibles a pie y oficinas solo en áreas designadas.
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